Inspección y diagnóstico
Se revisan revestimiento, fisuras, humedades, estado del soporte y necesidades reales de preparación.
Si el revestimiento está deteriorado, Arelite permite renovar el vaso con una solución mineral continua. El sistema se aplica sobre un soporte cementoso válido y correctamente preparado.
La reforma comienza con un diagnóstico del vaso. Hormigón, gunitado o mortero de cemento pueden servir de base si están sanos y preparados. Si existe gresite, azulejo u otra cerámica, debe retirarse antes de aplicar Arelite.
Se revisan revestimiento, fisuras, humedades, estado del soporte y necesidades reales de preparación.
El gresite, azulejo o revestimiento cerámico debe eliminarse para trabajar sobre la base cementosa.
Se limpia, repara y regulariza el soporte siguiendo la documentación técnica vigente del sistema.
Se aplica Classic, Marfe o Polish según el proyecto y se realiza la puesta en marcha conforme al procedimiento técnico.
Una superficie continua elimina las juntas visuales y permite actualizar por completo el aspecto del vaso sin reconstruirlo cuando la base es válida.
Piezas sueltas, juntas ennegrecidas o un revestimiento cerámico envejecido.
Desconchados, pérdida de color o capas que empiezan a desprenderse.
Zonas con pérdida de adherencia, deterioro superficial o aspecto irregular.
La piscina puede estar estructuralmente bien y, aun así, necesitar una imagen completamente nueva.
Arelite necesita trabajar sobre un soporte cementoso correctamente preparado. Aplicarlo directamente sobre una superficie cerámica vitrificada no se ajusta al procedimiento técnico del sistema.
No. El revestimiento cerámico debe retirarse para llegar al soporte cementoso y prepararlo correctamente.
No necesariamente. Si el vaso y el soporte base son válidos, la intervención se concentra en retirar el acabado incompatible, sanear y preparar la superficie.
La elección entre Classic, Marfe y Polish depende de la geometría, el soporte, el resultado buscado y la valoración técnica del proyecto.
Depende del estado del vaso, del revestimiento existente y del trabajo de preparación necesario. El profesional debe valorar la piscina antes de presupuestar y planificar los plazos.